Los tíos...

Relatos.

4432; NEGRETE, Domingo Juan, 1926; Relato de su caso. (Unos de los “tíos”)

Mi padre ingresó al Ejército Argentino el año 1950 y en 1968 pidió el retiro efectivo. Para 1978 lo convocaron para desplegarse en el sur por el conflicto del Beagle. Claro, para este tiempo mi papá ya había conocido la verdad. 

Se presentó en la unidad donde lo citaron y ante la negativa de incorporarse al servicio activo, es detenido. De allí pasó por otra guarnición militar hasta que terminó en el Instituto Penal Militar de Magdalena. 

Para ese tiempo mi papá comenzó con problemas de diabetes y a pesar de estar medicado no la recibía en tiempo y forma.  También tuvo, a pesar de la contención de los hermanos, una gran depresión. No era para menos, porque a mi mama aquí en Rosario (Santa Fe), le detectaron una enfermedad por la cual tuvieron que amputarle una pierna.

No solamente eso, además le retiraron el sueldo, ante lo cual pasó a depender exclusivamente de la asistencia, tanto humana como económica mía y de mi esposa, que para ese tiempo teníamos  tres niños pequeños. Mas aún, a mi mama le retiraron la jubilación de mi papá como castigo por no obedecer órdenes militares, por lo que comenzamos a tramitar una pensión para ella.

Esto tomó mucho tiempo y no tuvieron mejor idea que mandarnos una carta diciendo que debido al fallecimiento de mi papá le daban una paupérrima pensión  a mi mamá, cuando mi papá estaba en ese mismo momento detenido en Magdalena. Para este tiempo mi papá tenía serios problemas con la diabetes,  a tal punto que cuando regresó de Magdalena vino con muy poca visión. 

A poco tiempo de volver a su casa en 1983 mi mamá falleció, y como ella era la que recibía la pensión por la supuesta muerte de mi padre, éste queda sin ninguna cobertura médica, lo que fue también una gran prueba para nuestra familia. Poco tiempo después quedó sin visión totalmente y con serios problemas motrices hasta su fallecimiento en 1996.

Sin dudas que fue una gran prueba para mi padre y mi mama Rosa. También para mi esposa Rosanna y nuestros hijos que tanto colaboraron con su abuelo en su cruel enfermedad. Pero es un bálsamo saber que fue integro para con Jehová y que todos nosotros fuimos participes para que lo logre de la mejor manera. Además también fue ejemplo para los hermanos jóvenes que estuvieron detenidos con él.

También para nosotros, que seguimos adelante como familia sirviendo a nuestro Dios Jehová

Relatado por su hijo Daniel Osvaldo Negrete.

 

Caso Negrete; Copia de la nota en el Diario La Capital

Caso Negrete; Copia de la nota en el Diario La Capital

 

Negrete militar

Negrete cuando era militar.

 

Negrete con su familia y el matrimonio Maza.